Mi madre corre en círculos y a cada cuadrante su fisonomía cambia: loba, matrona, figura dentro de un daguerrotipo. Se trata de un sueño, por supuesto. Veo que en su espalda flota una cabellera negra, imposible por lo negra, y me digo mi madre tenía el pelo rojo, me digo esto no es sino un sueño y en él yo no he nacido en ningún universo posible.Cuando veo esto ante mí, estoy en penumbras, en la duermevela. No podría haber un mejor escenario. Mi madre corre en círculos lobuna y espectral; loca de atar salta cuerdas imaginarias y yo la veo trazar la circunferencia perfecta.
La tarde se descompone en fractales: una rama dentro de otra rama.
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