jueves, 13 de agosto de 2009

Encuentro Lupino

Era un lobo, y ser acercaba a mí con pasos de siete leguas. Era enorme como en los cuentos, lleno de dientes como en los cuentos. Me encierro en una de las salas para que no me alcance y tomo algo en mis manos, ahora mismo creo que era una lanza. El lobo se arroja sobre mí y queda atravesado por la lanza, es tremenda la sensación de esa bestia agonizante tan cerca de mí. Sin embargo, más adelante en el sueño queda claro que mi estancia con el lobo en la sala no fue así de corta, que algún tipo de ataque ocurrió efectivamente.El lobo acto seguido se convirtió en un hombre que yo conozco de algo. Los dos sabemos que ocurrirá un duelo, y que debemos elegir las armas. Yo elijo un puñal y él una de esas armas orientales, hechas de una cadena y un objeto cortante en el extremo. Tengo la inmediata certeza de que va a matarme con eso. Nuestros cuerpos se acercan, me siento vencida y le digo que antes necesito asegurarme. No se ha dicho nada en el sueño pero se sobreentiende que pude haber resultado embarazada de nuestro encuentro cuando él era el lobo. Entonces toma mi puñal y se lo clava. Agoniza frente a mí, como antes su forma lupina

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